miércoles, 28 de abril de 2010

Crisálida


Se conciben las entrañas de mi futuro ser
entre oscuras redes de asfixia y letargia.
Eterno cambio exiguo, llamado a su fin,
que carcome y revive sus formas pasadas.

Objeto insulso e inacabado;
Objeto y ser de nulas fuerzas
que prescriben para cerrar
el último ciclo de su existencia.

Malabares de letras y símbolos
se entrecruzan con armonía e indiferencia.
Crisálida gris, abotargada y perenne,
que yace sola e inconclusa,
aguarda febril y con desaliento su cambio frustrado.

Eterno y finito cambio inacabado que carcome, revive,
carcome y revive,
y carcome para revivir sus formas pasadas;
su entidad obsoleta, su insustancial sino,
sus únicas cartas.

1 comentario:

Luis-Gethsemaní dijo...

Te dejo una nota a modo de crisálida mensajera.