convergían en algún lugar del cosmos,
mientras tus pasos se acercaban,
y la fugaz huella de aquella pisada moría,
dando vida a la nueva huella, la tenue marca;
gris estela que anuncia la llegada de rubia esperanza,
deseo material,
cándida ansia por su desconocida voz,
su desconocido brío.
Ayer me hundí en sueños de desesperación,
desperté, o creí hacerlo,
y hoy camino por las soleadas arenas de las orillas del mar;
canto inexistente de gaviotas acompañan la brisa que perfila mi faz,
aire cálido del África que despereza mis sentidos;
inhalo y exhalo profundamente sus milenarios efluvios
que me traen reminiscencias, recuerdos vacíos que desconozco,
recuerdos de lugares que un día soñé,
recuerdos esperanzadores que ahora, al fin,
me hacen respirar.

1 comentario:
Por fin doy con una persona que escribe en condiciones y transmite un Huevar
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