miércoles, 28 de abril de 2010

Crisálida


Se conciben las entrañas de mi futuro ser
entre oscuras redes de asfixia y letargia.
Eterno cambio exiguo, llamado a su fin,
que carcome y revive sus formas pasadas.

Objeto insulso e inacabado;
Objeto y ser de nulas fuerzas
que prescriben para cerrar
el último ciclo de su existencia.

Malabares de letras y símbolos
se entrecruzan con armonía e indiferencia.
Crisálida gris, abotargada y perenne,
que yace sola e inconclusa,
aguarda febril y con desaliento su cambio frustrado.

Eterno y finito cambio inacabado que carcome, revive,
carcome y revive,
y carcome para revivir sus formas pasadas;
su entidad obsoleta, su insustancial sino,
sus únicas cartas.

sábado, 13 de marzo de 2010

Entrada anulada (V)

Anulando por enésima vez.

sábado, 13 de febrero de 2010

Efluvios

Efluvios de helada ventisca y llovizna invernal
convergían en algún lugar del cosmos,
mientras tus pasos se acercaban,
y la fugaz huella de aquella pisada moría,
dando vida a la nueva huella, la tenue marca;
gris estela que anuncia la llegada de rubia esperanza,
deseo material,
cándida ansia por su desconocida voz,
su desconocido brío.



Ayer me hundí en sueños de desesperación,
desperté, o creí hacerlo,
y hoy camino por las soleadas arenas de las orillas del mar;
canto inexistente de gaviotas acompañan la brisa que perfila mi faz,
aire cálido del África que despereza mis sentidos;
inhalo y exhalo profundamente sus milenarios efluvios
que me traen reminiscencias, recuerdos vacíos que desconozco,
recuerdos de lugares que un día soñé,
recuerdos esperanzadores que ahora, al fin,
me hacen respirar.