miércoles, 14 de enero de 2009

martes, 13 de enero de 2009

Cambio


Hola amigos, hoy el tiempo se paró, y luego reanudó su marcha. Quizás lo notasteis, o tal vez dormíais y apenas os disteis cuenta, pero lo cierto es que todo lo visible y lo invisible quedó sumido en una petrificante quietud. En aquel instante pudimos ver lo que nuestra imaginación creó de forma ilusoria para nosotros a fin de conseguir una continuidad de nuestras vivencias y que nuestras débiles existencias no quedaran hundidas en un vacío sin sentido. Así, nadie en el mundo vio durante el cese del curso temporal dos acontecimientos iguales, cada mente creó sus propias circunstancias... ¿qué visteis ustedes? Yo miré hacia arriba... un fuerte estrépito captó mi atención, de repente el cielo se había oscurecido. Las nubes se distinguían entre la negrura por el tibio reflejo lunar, y de ellas emergieron cuerpos alados, como sombras avícolas que por fin se habían despegado de la hastiante superficie de la tierra. Más lejos, próximos al horizonte, docenas de otros seres volaban acercándose más a la obscura escena, éstos pude identificarlos, eran hipogrifos de las montañas. A su llegada comenzaron junto con las sombras a volar formando círculos que, una vez acabados, despedían destellos luminosos que acabaron por confundirse con colosales anillos. El batir de las alas en el cielo hacía llegar a mí una esperanzadora brisa y deseé que bajara uno de aquellos animales para que me llevara con él… cuando, al fin, uno descendió suavemente, y quedó paciente justo enfrente mía para que me acercara. En ese momento pude comprobar que su cuerpo era de cristal, a través de él podía ver la gris llanura y el incierto bosque que atrás quedaba, así que me acerqué hasta tocar su lomo pero al mirarlo me sobresalté, asustado retrocedí unos pasos, pude ver mi imagen reflejada en su cuerpo, pero no me reconocía en ella, ¿de verdad era yo?, ¿tanto había cambiado?, ¿por qué?

No quise saber más, y el tiempo continuó su implacable avance, desperté. Quizás todo había sido un mal sueño, ya no había sombras avícolas aladas ni hipogrifos, ni estaba en mitad de la nada bajo una noche fría.... ¿por qué entonces seguía, ahora el reflejo de mi ventana, mostrándome una imagen que no me pertenecía? Yo no soy ese, ¿o tal vez ahora sí?